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Cambio se inició en calles y avenidas de San José
Alberto Barrantes C. - Actualizado el 28 de abril de 2013 a: 12:00 a.m.
Nuevos rótulos atacan las viejas direcciones ‘a lo tico’
Plan cuesta ¢600 millones, que pagarán los bancos Nacional y de Costa Rica
Proyecto de la Municipalidad de San José estaría listo en julio próximo
Proyecto de la Municipalidad de San José estaría listo en julio próximo
Aunque la casa de Óscar Arias –en Rohrmoser–, la
pulpería de la esquina y el palo de mango siguen siendo puntos de
referencia para dar direcciones, la Municipalidad de San José pretende
cambiar esa “cultura de señas” con un plan de rotulación de calles y
avenidas.
“Es un proyecto que busca revertir la
cultura del tico, que, si bien es folclórica, es necesario modificar por
un tema de competitividad de la ciudad de San José. Sabemos que es un
cambio que va ir poco a poco”, expresó el alcalde josefino, Johnny
Araya.
En cada esquina del cantón Central de la
capital, los postes con dos rótulos verdes llevan la numeración que
asigna Correos de Costa Rica, en coordinación con el Departamento
Geográfico y Catastral del municipio y la Comisión Nacional de
Nomenclatura.
La numeración se coloca a partir de una
cuadrícula, en la que las calles van de norte a sur, las avenidas van
de este a oeste y las diagonales, de noreste o suroeste. También se
rotulan las transversales, que van de noroeste a sureste, y una ruta
nacional como General Cañas, lleva el nombre de Vía 1.
“La información está en los planos, luego se pasa a la empresa
encargada para que confeccione las placas y coloque los postes, todo
bajo una supervisión de la Municipalidad. La idea es contar con
direcciones precisas, mediante la numeración”, indicó Michael Núñez,
ingeniero encargado del proyecto en la Municipalidad de San José.
La confección de los postes está a cargo de la empresa Red de Sistemas
de Rotulación, que fue seleccionada mediante licitación pública y que
empezó a colocar la señalización en diciembre del 2012.
Los letreros tienen el logo del Banco Nacional y el del Banco de Costa
Rica, instituciones que pagarán los ¢600 millones que cuesta el
proyecto, y que, según se prevé, estará listo en julio.
“Una vez que esté concluido el plan, vamos a hacer una campaña de
información sobre cómo la gente puede dar una dirección mediante esta
nomenclatura”, explicó el alcalde Araya.
Aunque la
falta de costumbre hace que la mayoría de los ticos siga dando
direcciones sin hacer referencia a la numeración actual, los vecinos de
varias comunidades josefinas reconocen que el cambio es necesario para
la ciudad.
“A mí me parece bien, porque aquí hay
gente que ni sabe cómo dar una dirección. No ha habido educación sobre
este tema y eso es una barbaridad”, manifestó Jorge Ramos, vecino de La
Pitahaya, en San José.
Mantenimiento.
Ante el riesgo de que el vandalismo y el hurto se apoderen de los
nuevos postes, la Municipalidad de San José está diseñando una
estrategia para arreglar o reponer las piezas que sufran algún tipo de
daño.
“Se dejó una serie de placas extra y la
Municipalidad está definiendo si la empresa encargada del proyecto
obtiene un nuevo contrato para dar el mantenimiento que corresponde”,
manifestó el ingeniero Núñez.
En un sondeo realizado por La Nación,
las personas consultadas apoyan el plan, pero coinciden en la urgencia
de que el municipio informe sobre el uso de esta señalización que,
desde diciembre del año pasado, empezó a adornar la capital.
----------o----------o----------o----------o----------o----------o----------o----------Calles y Avenidas tendrán nombre y número
Camila Salazar -
Numeración de vías en San José se inició con pifia
Municipalidad colocó placas ‘simbólicas’ ayer para comenzar el proyecto
Instalación de nomenclatura tardará seis meses y procura mejorar direcciones
La
numeración vial, que se estrenó ayer en la calle 0 con avenida 0 de San
José, plantea un cambio importante en la manera en que los
costarricenses dan las direcciones. | DIANA MÉNDEZ PARA LN
Instalación de nomenclatura tardará seis meses y procura mejorar direcciones
Dos placas ‘simbólicas’ colocadas al revés y con
información por solo un lado marcaron ayer el inicio del proyecto
para dotar al cantón Central de San José de una nomenclatura formal en
calles y avenidas.
Tras la pifia inicial en horas
de la mañana, la Municipalidad josefina informó a las 3 p.m. de que
ya habían colocado las placas correctamente en calle 0, avenida 0,
lugar donde se realizó la inauguración.
En total se
dispondrán 22.000 rótulos en todo el cantón, los cuales irán adosados a
las paredes o en postes, dependiendo del sitio.
Se prevé que completar la instalación tardará seis meses.
El alcalde josefino Johnny Araya, enfatizó en la importancia de este plan para modernizar la capital.
“Hoy (ayer), con motivo del Día Mundial del Turismo, San José da un
paso hacia delante para ser más atractiva para los turistas y dejar de
dar las direcciones con ese sistema primitivo, aunque folclórico, que
tenemos los costarricenses”, mencionó Araya.
Marco
Rivera, gerente general del Banco de Costa Rica, declaró que este
proyecto les resulta muy útil para hacer más eficiente la entrega de
papelería y sobre todo disminuir los costos de operación.
Además, se espera que beneficie a instituciones que utilizan a diario
servicios de mensajería y facturación, como Correos de Costa Rica.
Segunda etapa.
Una vez finalizado por completo el montaje de las placas, vendrá una
segunda fase en la cual se dotará a cada inmueble de numeración
específica.
“La Municipalidad ya le tiene asignada a
cada propiedad un número y los propietarios podrán comprarlo y colocarlo
para tener una precisión aún mayor al dar la dirección”, explicó Araya.
A su vez, el gobierno local realizará una campaña informativa con
medios de comunicación y desplegables para los turistas y centros
educativos, con el fin de acostumbrar a la población al nuevo sistema de
nomenclatura vial.
“Los costarricenses tienen que
aprender que las avenidas van en pares hacia el sur e impares hacia el
norte; y las calles, impares hacia el este y pares al oeste”, dijo
Araya.
Así, direcciones como “de la antigua esquina de Monumental...” o “de la antigua embajada americana...” pasarán al olvido.
El proyecto tiene un costo total de ¢600 millones, y es financiado por el Banco Nacional y el Banco de Costa Rica.
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Arturo Pardo V.
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Señas con sello criollo
Ya no está el cine Capri, la pulpería La Luz ni la ‘Y griega’,
pero siguen usándose para DAR DIRECCIONES en Costa Rica. ¿Vacilón o
dolor de cabeza para muchos?
De la rotonda de la Gallito, ya no queda ni rotonda ni
Gallito. Lo que existe en su lugar es un cruce comandado por semáforos y
un gran supermercado de nombre anglosajón.
Hace más
de una década que dejó de oler a chocolate en este punto de Guadalupe,
pero todavía hoy, muchas direcciones de ese sector empiezan con la
frase: “De la rotonda de la Gallito...” y terminan con referencias como
“hacia arriba”, “para abajo” o bien con la mención de un punto cardinal.
La otrora rotonda no se queda sola en este apartado de lugares que “ya no son pero siguen siendo”.
La “y griega”, que en el algún momento salía de San José en dirección
hacia el sureste perdió su forma de “ye” y es ahora una “o”, pues otra
rotonda sustituyó el punto donde el camino se bifurcaba: a la derecha,
hacia Desamparados, y a la izquierda, a San Francisco de Dos Ríos.
La fábrica Dos Pinos tiene mucho tiempo de haber salido de barrio Luján
y ahora se ubica ahí el Patronato Nacional de la Infancia. A pocos
kilómetros, la pulpería La Luz se convirtió en el restaurante
Bagelmen’s.
En el centro de San José tampoco existen
ya los cines Rex y Capri, y ni rastros quedan de la famosa cantina La
Cañada, pues cerró sus puertas en la avenida segunda hace casi 50 años. Y
entre Santo Domingo y Heredia, solo queda la fachada del antiguo
matadero.
Ni en los aparatos más precisos de
navegación satelital se pueden encontrar estos extintos puntos, pero la
memoria colectiva del tico las sigue empleando como referencias de
rigor.
Para muchos, esta podrá ser una práctica
folclórica, divertida y hasta nostálgica, pero también provoca muchos
dolores de cabeza, sobre todo a quienes no tienen cómo echar mano de los
recuerdos y las alegorías.
Según Mauricio Rojas,
gerente comercial de Correos de Costa Rica, cerca de un 40% de las
direcciones que emplean los costarricenses tienen errores, lo que causa
dificultades que van más allá de la anécdota de tener que dar vueltas y
vueltas para encontrar un lugar.
A diario, las
direcciones llenas de equivocaciones o de imaginación suelen afectar
también el trabajo de mensajeros, repartidores y carteros.
En Correos de Costa Rica conservan algunas direcciones particulares
con las que se han enfrentado en algún momento. Una de las más
memorables decía: “Del frente de la playa, 800 metros al este, frente a
casa en construcción”.
Otro cartero tuvo que hacer
maromas para encontrar una casa de habitación en Pacuarito de Siquirres,
Limón. La única pista que tenía era: “De la casa sin pintar de la
señora Josefina, 50 al este”.
En el caso de los
carteros, les toca descifrar e interpretar este tipo de direcciones y
aprenderse los nombres de las personas de una zona para facilitarse los
recorridos. No es muy diferente de lo que debe hacer cualquier tico
cuando tiene que llegar a una dirección nueva.
Esta
práctica representa una pérdida cercana a los $720 millones anuales,
según un estudio del Banco Mundial hecho en el 2010 en el marco del
desarrollo del proyecto Regularización del Catastro Nacional.
Para el análisis, se tomaron en consideración las afectaciones al
turismo, la atención de emergencias y el consumo de combustible, entre
otros.
“Hemos visto como algo muy normal y hasta
jocoso el hecho de no tener direcciones formales y que la gente tenga
que dar referencias diferentes para llegar a un mismo lugar pero, en
realidad, eso es un problema del país”, comenta Rojas.
Tras una consulta en Facebook, varios cibernautas compartieron sus direcciones favoritas, por inverosímiles.
“En Zapote, una muy común es: de la esquina noreste del redondel...”, dice Andrés Obando.
“Una que fue registrada en la entidad donde laboro decía: de la casa de
Óscar Arias, 1.250 metros al oeste, 100 norte y 150 norte”, escribió
un usuario identificado como Luis Diego.
Róger Méndez
Ballestero publicó una dirección que a cualquier tico se le puede
hacer familiar: “ Del bar Bluemoon, 100 varas al sur hasta el palo de
jocote, ahí da la vuelta a la derecha y baja la cuesta, llega a la calle
con huecos, sube por la placilla y ahí, al puro frente, a la par del
chirrite, está mi casa”.
Vienen las placas
A lo largo y ancho del país todavía se cuentan con los dedos de las
manos los cantones que ya poseen postes con rótulos donde se indican los
nombres de vías y los números de calles y avenidas, en muchos casos, de
forma parcial.
Entre estos figuran Talamanca,
Oreamuno, Osa, Tibás, Moravia, el cantón central de Heredia, Liberia,
Los Chiles y Ciudad Cortés.
Antes de que se acabe el
año comenzará un proyecto que sumará al cantón de San José a esta
privilegiada lista. Está previsto que para el 2013 se haya concluido la
instalación de rótulos en los 11 distritos del cantón central, al que
ingresa un millón de personas cada día.
Después de
cuatro años de estar en trámite, la Contraloría General de la República
autorizó la aplicación del proyecto, que implica la confección de 16.000
placas metálicas con los números y los nombres de cada vía además de un
logo de su “padrino” o patrocinador.
El proyecto se pondrá en marcha de acuerdo con la Norma
Técnica de Identificación de Direcciones, impulsada por Correos de Costa
Rica. Un código indicará la provincia, cantón, distrito, avenida,
calle y número de casa. Del vértice de cruce entre calles y avenidas, se
enumerará, por metros de distancia, a cada casa o edificio.
¿Acabarán estos proyectos con la tradición de dar “direcciones a la
tica”? Un grupo de taxistas, cuyo trabajo se desarrolla sobre calles y
avenidas, debate en torno a la pregunta mientras algunos clientes
esperan por el servicio.
“Para el tico seguirán
siendo útiles las referencias tradicionales, pero a un extranjero eso no
le sirve. En el centro de San José, yo le puedo llegar directo si me
dice la dirección por números, pero afuera del casco central ya uno se
jode y necesita un punto de referencia como la
plaza, un bar, la iglesia, una tienda o una escuela” opina Óscar Ureña,
de 64 años de edad.
Por su parte, Gabriel Romero, de
60 años, cuenta que desde niño lo educaron para ubicarse bien a partir
del “punto cero”, entre el Parque Nacional y la Catedral Metropolitana.
“No es tan completo, lo que pasa es que hay gente a la que le cuesta y
por eso prefiere dar puntos de referencia por pura costumbre”.
”Para mucha gente, no es lo mismo llegar a Coneja (una venta de
repuestos), frente a La Castellana, a que le digan que vaya a la avenida
10. Está bueno que pongan placas, son necesarias; pero la gente va a
seguir dando otras direcciones”, opina.
El grupo de taxistas está acostumbrado a recibir direcciones confusas y arbitrarias mientras corre la maría
. Entre tantos clientes, conocen a algunos que se resisten a dejar de
llamar a las calles por su nombre, aun cuando se esté hablando de
dotarlas de numeración. Por ejemplo, transitan frecuentemente por calle
Lencha (en Tibás), calle Ronda (en Santo Domingo de Heredia) y Chile ’e Perro (en Moravia), que oficialmente se llama La Alondra.
Andrés Fernández, diseñador, arquitecto e investigador costarricense,
asegura que un sistema de nomenclatura sumamente riguroso existió en San
José desde principios del siglo XX y prevaleció por varias décadas con
bastante éxito.
“No poder contar con eso ahora es contraurbano y favorece el desorden en la capital”, comenta el especialista.
Fernández explica que la tradición del tico de usar referencias
prácticas proviene de cuando los campesinos migraron a la ciudad y
trajeron consigo el uso de un sistema de ubicación meramente orgánico y
no cartesiano. “Utilizan puntos de referencia reconocibles como un
árbol, una quebrada o un cruce de caminos, que en el campo hacen una
gran diferencia”.
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Esteban Oviedo eoviedo@nacion.com - Domingo 06 de marzo, 2005 San José, Costa Rica.
Correos ya asignó 250.000 nuevos códigos postales
Promueven cambio masivo de direcciones por calles y avenidas
Cambio cultural requerirá que las municipalidades identifiquen las rutas
Los geógrafos Evelyn Agüero y Darrin Valerio
recorren las calles y avenidas de Heredia para asignar a cada local su
nueva dirección.
Registro Nacional, Curridabat, Av34-Ca59-#115. Esa
es la primera opción. La otra es: "Permítame un segundo, ¿cuál es la
dirección de aquí?... Ah, estamos en Curridabat, al frente del Price
(supermercado Price Smart)".
La primera opción corresponde a un nuevo sistema
que la estatal Correos de Costa Rica promueve para ordenar las
direcciones. La segunda es la ubicación que el Registro brinda hoy por
teléfono.
En este momento, Correos asigna a las
edificaciones de la Gran Área Metropolitana (GAM) una nueva dirección
que las ubica por avenida, calle y número.
El objetivo de esta iniciativa es mejorar el
método popular (de señas) que usamos los ticos para dar direcciones y
que, muchas veces, más bien tiende a confundir.
Por ejemplo, Correos recibe direcciones como "del
estadio Alejandro Morera Soto (en Alajuela), seis kilómetros al este"
para un sitio en Santa Bárbara, Heredia.
Otro caso es: "De la iglesia católica de Mata de
Plátano (Goicoechea) 1,5 km. al este", como le ocurrió al jefe de
notificaciones judiciales, Federico Murillo Padilla.
Único. El nuevo sistema implica que el área metropolitana de San José tendrá una sola numeración de calles y avenidas.
Por ejemplo, la calle cero de San José se
extenderá hasta el extremo norte de Tibás y la avenida segunda cruzará
San Pedro de Montes de Oca.
Lo mismo ocurrirá con las áreas metropolitanas de Alajuela, Cartago y Heredia.
Cada casa y local tendrá una dirección similar a la del Registro Nacional: Av34-Ca59-#115.
En este caso, la primera parte de la dirección
indica la vía en donde está la entrada del lugar, que en ese caso es
una avenida.
Luego, se detalla la cuadra donde se encuentra la
edificación. Como las avenidas por lo general son cruzadas por dos
calles, entonces se indica la menor de ellas como punto de referencia.
Así, entre la calle 59 y la 61, aquí se usa la 59.
El último componente es el número de metros que hay desde la esquina hasta la entrada del local.
La gerente de Correos, Susy Moreno, advirtió que
el nuevo sistema no pretende borrar las direcciones populares, sino
complementarlas.
Nuevas direcciones. Correos ya asignó
250.000 direcciones en el área metropolitana de San José, que incluye
Desamparados, Alajuelita, Escazú, Aserrí, Tibás, Moravia, Goicoechea,
Coronado, Montes de Oca, Curridabat y La Unión.
Actualmente, se realiza esa labor en Heredia. Un
grupo de geógrafos recorre cada edificación, le asigna dirección y
número, entrevista al habitante y ubica el punto en mapas digitales.
La empresa estatal promoverá el uso de estas
direcciones entre sus clientes más grandes, como compañías de servicios
públicos, tarjetas de crédito y bancos.
Por ejemplo, Correos colocará en la lista de
clientes de la Compañía Nacional de Fuerza y Luz la dirección nueva de
cada uno, para que llegue en los recibos de luz.
Para el veterinario colombiano Carlos Utrera,
radicado en Heredia, el nuevo sistema sería un alivio. El extranjero
relató que, cuando llegó al país, le dieron direcciones con puntos de
referencia, como la antigua Cartaginesa (extinta panadería), que ya no
existen.
Para cambiar la cultura del país será necesario
que el sistema trascienda la operación propiamente del correo y que las
municipalidades rotulen las vías.
La alcaldesa de Montes de Oca, Sonia Montero,
comentó que ese ayuntamiento podría presupuestar fondos para emprender
esa tarea en el 2006.
Método actual: "De la iglesia católica, 300 sur y 200 norte"
El método popular para dar direcciones por señas
provoca miles de extravíos en nuestro país. En el caso de Correos de
Costa Rica, el 40 por ciento de las cartas son devueltas, aunque el
promedio mundial de devoluciones es de un diez por ciento.
Los carteros deben emplear hasta 45 minutos para
encontrar un destinatario, mientras que con un sistema numerado de
calles y avenidas el tiempo podría durar de diez segundos a tres
minutos, como máximo.
Para efectos de la justicia, las direcciones por
señas también son un problema, pues perjudican la entrega de
notificaciones a imputados y denunciantes.
Federico Murillo Padilla, jefe de la Oficina
Centralizada de Notificaciones del Poder Judicial, relató que han
recibido notificaciones con una dirección como esta: "De la Iglesia
Católica, 300 sur y 200 norte", la cual deben devolver al juzgado
porque resulta imposible encontrar a la persona.
El notificador Francisco Gutiérrez agregó que aún
recibe direcciones que usan como punto de referencia la farmacia
Vasconia, camino a Desamparados.
Gutiérrez explicó que allí ya no está la farmacia y
en el sitio hubo una taquería, una tienda de ropa y ahora una venta de
baterías.
"Yo tal vez pueda acordarme que ahí hubo una, pero qué pasa si otra persona no sabe", manifestó el notificador judicial.
Otro caso es el antiguo redondel en Zapote, añadió
Murillo. En ese caso, han recibido direcciones que dicen "de la esquina
tal, tanto para acá. ¿Dónde le va usted a sacar una esquina al
redondel?", preguntó el jefe de Notificaciones.
"La gente presupone que uno conoce lugares de hace 20 ó 30 años", comentó Gutiérrez.
Un sistema peculiar. En América Latina,
el método de direcciones por señas es casi único, según el consultor
español Javier Gil, con 25 años de trabajar en Correos.
Solo Nicaragua tiene similitudes con nuestro
actual sistema, pues en países como Guatemala o El Salvador se guían por
números de calles y avenidas.
Alberto López, director de la Cámara Nacional de
Turismo (Canatur), comentó que las direcciones por señas representan
una desventaja para el país en la lucha por atraer turistas.
Gil expresó que en Europa cada vía tiene nombre y
con ellas se dan las direcciones, mientras que en Estados Unidos se
utiliza un sistema numerado que facilita llegar al lugar deseado.
Otro plan fracasó en Santo Domingo
En el año 2000, Correos de Costa Rica implementó
un nuevo sistema de direcciones en la ciudad de Santo Domingo, Heredia,
el cual nunca caló entre la población por causa de su complejidad.
A cada casa se le asignó un número como este: 001-103-30. Sin embargo, resultaba difícil de interpretar para la ciudadanía.
Susy Moreno Amador, gerente general de Correos, indicó que el sistema no daba una fácil orientación a los usuarios.
En el número, cada código identificaba una vía, en
lugar de señalar simplemente de cuál avenida y calle se trataba, por lo
que no permitía una fácil memorización.
Para identificar el número era necesario tener una lista con el significado de cada código.
"A la gente se le hacía un colocho, eran más de
ocho cifras", comentó la vecina Gerardina Ortiz, cuya dirección aún es
del palacio municipal, 200 metros al sur.
"La verdad es que ni sé el número", comentó también Ana Isabel Apú, dueña de una floristería.
Actualmente, ni siquiera los carteros se orientan por los números para llevar las cartas.
Moreno aseguró que el nuevo sistema que se pretende implementar por calles, avenidas y números es más fácil de entender.
Lo positivo fue que se rotularon las calles y avenidas con patrocinio privado.
Vías están sin numerar por falta de plata
Las carreteras nacionales (que comunican una
población importante con otra) carecen de una rotulación visible y
elocuente que indique a los choferes por cuál número de ruta viajan.
Eso permitiría a los turistas que usan vehículos
alquilados, por ejemplo, guiarse en el país por medio de un mapa que
indique los números de carreteras.
Mario Chavarría, subdirector de Ingeniería de
Tránsito del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), aseguró
que la falta de recursos impide tener una rotulación apropiada, aunque
el argumento no le satisfaga a muchos.
El funcionario sostuvo que el tema se ha dejado de
lado por muchos años y en la actualidad gastan el presupuesto con base
en prioridades, como los rótulos de seguridad vial, por lo que no queda
dinero para los informativos.
Plan con el ICT. Chavarría manifestó que
en la actualidad trabajan con el Instituto Costarricense de Turismo
(ICT) para implementar una rotulación informativa en las carreteras que
conducen a sitios de interés turístico.
Lo ideal sería que nuestras carreteras tengan
señales con los números de las vías que permitan al chofer saber por
cuál ruta viajan y, si doblan, a cuál entran.
Dicha numeración también será usada en un plan de Correos de Costa Rica para ordenar las direcciones del país.
Junio Araya, director de Ingniería de Tránsito,
informó de que también elaboran un estudio para saber cuánto costaría
rotular todo el corredor vial que comunica San José con la frontera con
Nicaragua, en el norte. Esta es la ruta número uno.
Ese estudio comprendería, además de las señales informativas, las demarcaciones y rótulos de seguridad vial.
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